CONFIGURACIÓN VISUAL DEL RÉGIMEN ESCÓPICO SOBRE LAS FARC EN LA FOTOGRAFÍA SOBRE LAS DELICIAS, PUTUMAYO. 1996
CONSIDERACIONES PRELIMINARES SOBRE LOS ESTUDIOS VISUALES
Los Estudios visuales piensan la imagen como fuente de conocimiento abordable desde diferentes disciplinas o interdisciplinarmente. Ruvituso (2013) propone los acercamientos interdisciplinares del Instituto Warburg como una ruptura o un giro epistemológico que busca sentido en la imagen y no solo aspectos formales. Según él, el Instituto Warburg “desestabilizó por completo el rol puramente “estético” que se le daba a la obra de arte, involucrando a la imagen como una fuente de conocimiento y su contemplación como un acto de investigación” (pp.3). Camino abierto para un más allá de lo puramente estético en las imágenes.
Rose (2001) problematiza la imposibilidad de neutralidad de la imagen al pensar quién y cómo la observa. Plantea la diferencia entre la “visión” como la capacidad del ojo humano para captar fenómenos de orden mecánico –luces, movimientos, etc–, y “visualidad” como maneras en que la visión es producida social o culturalmente. Propone que, en contraposición al proceso neutro de la mera visión, la visualidad implica que la mirada es construida social y culturalmente. La observación de la imagen dejó de pensarse como un proceso neutro solo capaz de juzgar aspectos formales, para concebir las imágenes como dispositivos de sujeción de la mirada que, de manera silenciosa pero no callada, dialogan con el espectador.
Abordar la visualidad de las imágenes significa preguntarse: ¿quién impone o dónde se construye el sentido: en la imagen o en el espectador? Por un lado, las imágenes producen maneras de acercarse a ellas: tienen un efecto sobre el espectador. Por otro, las maneras cómo miramos están politizadas y determinan los modos de relacionarse con la imagen. Mitchell (2002) expone esta problemática como la tensión entre la “construcción social del campo visual” y la “construcción visual del campo social”. ¿Cuál es el lugar de la representación visual dentro de la sociedad: construída por sujetos o constructora de sujetos?
En este ensayo se abordará la imagen como dispositivo de producción y reproducción de identidades. Se enfatizará en la perspectiva de “la construcción visual del campo social”, puesto que la imagen a tratar funciona como “enlace” (Mitchell, 2002. p 34) o mediadora de la relaciones sociales a partir de la instauración de identidades fijas. Para ello se hará énfasis en el “sitio” o lugar de producción de sentido definido como “la imagen” por Rose (2001), y pensando en la modalidad composicional, puesto que interesa la estructuración de la manera de mirar desde el posicionamiento del espectador y la disposición de elementos visuales dentro del marco de la imagen.
Buscará demostrar que existió un paradigma visual en las imágenes de Semana sobre las FARC que funcionó como un discurso moral, normativo y esencializador sobre la otredad política, apoyado en aspectos estéticos como supuestos garantes ontológicos y epistemológicos de la diferencia. Existió un régimen escópico en la manera de mostrar a las FARC que ubica como cómplice de la mirada al espectador.
OBJETIVO
Analizar la fotografía del regreso de los soldados retenidos en la toma de Las Delicias en 1996, en la nota “Golpes de pecho” (Semana, 1998), partiendo del estudio de ciertas imágenes sobre la insurgencia en Colombia referentes a las FARC, las cuales difundió la revista Semana entre 1998 y 2002.
Para desarrollar este artículo se revisaron las revistas publicadas por Semana entre enero de 1998 a diciembre de 1999. La búsqueda se enfocó en las fotografías despersonalizadas, es decir, que no contuvieran la cara de alguno de sus líderes reconocibles sino que se hayan referido a las FARC a partir de otros elementos. Se recopiló de una base de datos de las fotografías reproducidas por la revista y, posteriormente, se compararon buscando semejanzas en las maneras de representar al grupo armado que pudieran servir como categorías de análisis.
CONSTRUCCIÓN VISUAL DEL CAMPO SOCIAL Y RÉGIMEN ESCÓPICO:
La producción y reproducción de subjetividades está atravesada por configuraciones visuales de identidades que circulan mediando ideológicamente las relaciones sociales. La imagen como mediadora de la relaciones sociales funciona como un “tamiz invisible por la que pasan las figuras aparentemente no-mediadas, revistiéndose con ese efecto de mediación que las caracteriza” (Mitchell, 2002, p. 34). Las prácticas editoriales como la producción fotográfica, selección, edición, reutilización o modificación de imágenes, cobran sentido político puesto crean, manipulan, reproducen o circulan imaginarios e identidades con los cuales se puede enmarcar y orientar la percepción en la discusión pública. Asímismo, el consumo de imágenes no es neutro, sino un proceso de subjetivación de identidades con la potencia de la identificación del individuo con el discurso que es narrado, alterando la percepción de la experiencia vivida causada por la información que estructura y determina lo percibido.
Para comprender la circulación de imágenes como mediadoras de la experiencia individual y social,
tomaré el planteamiento de Hall (1997) donde expone que existen sentidos compartidos entre grupos sociales, y a esos significados compartidos los denomina “cultura”: lugar donde operan las representaciones produciendo y negociando el sentido. Mitchell (2002) propone la cultura visual como “enlace” o “mediación”. Las formas visuales moldean las diferentes transacciones sociales, “como un repertorio de tamices y plantillas que estructuran nuestros encuentros con otros seres humanos” (p. 34) La otredad se construye en la imagen a partir de configuraciones visuales estereotípicas que actúan “como filtros a través de los cuales reconocemos y, por supuesto, confundimos a los otros”. (p. 34)
Visto desde los planteamientos de Hall y Mitchell, el acto de representar la otredad por medio de imágenes es una práctica cultural que puede pensarse desde la perspectiva del construccionismo social, la cual considera que la relación del sujeto con el mundo es producida y determinada por las representaciones sociales. Concibe la imagen como lugar de convergencia y negociación de sentido que podría ser analizada a partir de la semiótica, entendiendo la imagen como un sistema de representación: uso de símbolos y signos materiales para remitir a conceptos, ideas y sentimientos que son inmateriales, cuyo resultado es la producción del discurso que estructura o determina la experiencia. Hall propone la imagen como formación discursiva: el discurso como un proceso constitutivo del sujeto que le provee criterios de saber (cierto o falso), comportamiento (correcto o incorrecto) y relación (normal o anormal). Desde la imagen se estructura la experiencia vivida al establecer maneras de ver, formas específicas de la mirada que implican posiciones de sujeto .
Bonilla & Raya (1998), similar al enfoque discursivo que plantea Hall, entienden las representaciones como construcciones discursivas que “interactúan socialmente y configuran maneras de darle sentido a la existencia, universos de significación, referentes de identidad, pautas de reconocimiento sobre lo común y lo diverso, lo igual y lo diferente, consolidadas en el tiempo a través de intercambios sociales y órdenes institucionales” (citado en Penagos-Carreño, J., 2015). Agregan al planteamiento de Hall el carácter institucional de los discursos. Son producidos, reproducidos y regulados por ciertas instituciones. Turner (1990) retomando el modelo de “encoding/ decoding” de Hall, considera que los mensajes han sido construidos, por instituciones por ejemplo, y hacen parte del sostenimiento de hegemonías culturales que pasan desapercibidas porque usan códigos de lenguaje ampliamente difundidos o legitimados. Luego, detrás de la naturalización de ciertas imágenes se oculta la subjetivación de los discursos que las cargan de sentido.
La dominación o imposición ideológica a través de la imagen, como medio o agente, no implica que el espectador deba ser pasivo. Reconoce que las imágenes, su composición y elementos, son construidos para guiar la mirada de una manera específica. Mitchell nombra esa dinámica de control de y desde la visualidad como un “régimen escópico”
DIMENSIONES IDENTITARIA Y SECURITARIA EN LA REPRESENTACIÓN SOBRE LAS FARC
Bedoya Mesa expone que “entre 1994 y 2012 se construyó en la prensa nacional una imagen del enemigo que señalaba a las FARC como la principal amenaza del país, una organización “terrorista” opuesta a los valores constitutivos del pueblo colombiano y de la comunidad internacional; y esa imagen del enemigo en la prensa nacional colombiana está compuesta por dos dimensiones básicas, una securitaria y una identitaria” (Bedoya Mesa, 2016).
El régimen escópico sobre la representación de las FARC implicó la construcción de las dimensiones: A) identitaria: calificativos y elementos que marcan pautas de segregación de la otredad identificándolo como un ser ontológicamente distinto que debe ser rechazado. Un otro que es constitutivamente diferente, que no puede encajar en los valores de la comunidad propia y resulta una amenaza para su desarrollo. Un otro imposibilitado de pasar satisfactoriamente por procesos de normalización. En la diferencia radical se sobreentiende que el otro no solo debe ser rechazado, sino eliminado. B) securitaria: discursos donde la peligrosidad se yuxtapone a la diferencia radical. En ese discurso, lo diferente resulta peligroso. Si no puede ser homogeneizado, las conductas adecuadas respecto a los otros son el rechazo total o el exterminio.
CONFIGURACIÓN VISUAL DEL RÉGIMEN ESCÓPICO SOBRE LAS FARC
Una posible clasificación de las imágenes que refieren a las FARC en revista Semana es la división en dos categorías: A) personalización del grupo a partir del cuerpo o la cara de alguno de sus líderes; B) despersonalización, o la construcción de un rostro de la guerrilla basada en la exposición de otros referentes visuales que no incluyen caras particulares. Las imágenes que interesan en este ensayo son las segundas: la construcción de un rostro simbólico despersonalizado de la insurgencia. Quizá, en estudios posteriores, pueda identificarse en periodos más extensos la continuidad de los signos o, en su defecto, las transformaciones de los signos asociados a la peligrosidad.
Se encuentra que este rostro despersonalizado de las FARC se hace a partir de significantes como: (ver imagen 1 y 2)
- Pose: cuerpos de espaldas:
el guerrillero raso no se muestra de frente. Oculta el rostro. Usualmente se representa de espaldas, a diferencia del militar. - Indumentaria: camuflado militar con elementos desiguales:
Uniforme de colores y patrones variables, sea porque está desteñido, no es verde o simplemente, en un overall no-militar; botas de caucho; correas rústicas o de cuero; sombreros, gorras o boinas, no cascos. - Presencia de armas blancas o no convencionales: machetes, cuchillos u objetos contundentes
Podemos entender que desde estos significantes se construye en la imagen la dimensión identitaria al diferenciar en la pose, armas e indumentaria a la insurgencia, separándolas visualmente del Ejército. Y, la dimensión securitaria, al mostrar: 1) las armas como evidencia del peligro y 2) las poses de ocultamiento como metáfora de la incertidumbre en la identidad que debe ser encontrada, controlada o exterminada. Este uso de significantes se convierte en un rostro que es mostrado reiterativamente durante el periodo estudiados y sirve para asignar el rol de “guerrillero” a cualquier combatientes en escena, homogeneizando en la misma identidad del “subversivo” cuerpos, espacios y temporalidades distintas. Asimismo, cabe resaltar que esa identidad es reconocible en la comparación con otra que no ha sido estudiada aquí: la del militar, del Ejército estatal.
FOTOGRAFÍA SOBRE LAS DELICIAS, PUTUMAYO. 1996
En la nota “Golpes de pecho” (Semana) del 16 de febrero de 1998, aparece la fotografía que muestra el grupo de 60 soldados del ejército retornando de su cautiverio por las FARC (ver imagen 3). La imagen viene acompañada del pie de foto: “los 60 soldados retenidos regresaron tras 9 meses de cautiverio. Después de someterlos a numerosos exámenes, el Ejército dictaminó que a muchos de ellos les lavaron el cerebro”. La foto resulta, inicialmente, ambigua, puesto que la pose y la indumentaria que traen los soldados del ejército es aquella propia de “los guerrilleros”: posición de espaldas; uniformes de patrones y colores variados; botas de caucho y gorras. Sin embargo, el texto reconoce a los individuos como militares estatales. La imagen se contradice con el postulado que los esencializa como “soldados”. El mensaje resultante es que han pasado por una lobotomía, les han lavado el cerebro, por ende, tienen objetos de y se ven como guerrilleros.
A partir de la fotografía de Semana vemos que la caracterización visual de los individuos se muestra como evidencia epistemológica una identidad esencialista que los trasciende y, plantea en el lector, maneras de relacionarse con los individuos representados, en este caso, discriminación por dimensiones identitaria y/o securitaria. La otredad se construye, entre otros, visualmente: a partir de diferencias y caracterizaciones visuales sobredeterminadas como ontológicas. La identidad representada se entiende como conocimiento a priori sobre la otredad que puede afectar la experiencia. Las representaciones son, entonces, configuraciones de lenguaje que circulan socialmente determinando las relaciones entre sujetos.
Imagen 1: Revista Semana. Enero 21, 1999. Edición 873.
Imagen 2: Revista Semana. Abril 13, 1998. Edición 832.
Imagen 3: Revista Semana. Febrero 16, 1998. Edición 823
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BIBLIOGRAFIA
Bedoya Mesa, Jaime Andrés. (2016). Imágenes del enemigo en la prensa nacional colombiana. 1998-2012.
“Golpes de pecho” en Revista Semana, (1998). Ed 823. Febrero, 1998.
Revista Semana. Ediciones 821-920. Enero de 1998 hasta Enero de 2000.
Revista Semana. Ediciones 821-920. Enero de 1998 hasta Enero de 2000.
Penagos-Carreño, J. Marzo de 2015. 1984 representaciones de las Farc en la prensa: guerrilla comunista o narcoguerrilla. Palabra Clave 18 (1), 12-40. DOI: 10.5294/pacla. 2015.18.1.2
Rose, Gillian. (2001). “Researching visual materials”. En Visual Methodologies: An Introduction to the Interpretation of Visual Materials (pp. 5-32). Londres: Sage.
Federico Luis Ruvituso. (2013) Aby Warburg y la imagen como fuente. Aproximaciones acerca de los conceptos de memoria, montaje y supervivencia en el Atlas Mnemosyne. Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Bellas Artes.
Stuart Hall. (1997). Representation. Cultural Representatios and Signifying Practices. l. (London: Sage Publications)
Turner, Graeme. (1990). Texts and contexts.
W.J.T. Mitchel. (2002) Mostrando el Ver: una crítica de la cultura visual. En Art History, Aesthetics, Visual Studies, eds. Michael Ann Holly & Keith Moxey, Sterling & Francine Clark Art Institute, Mass.
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GABRIEL HENAO
CLASE DE METODOLOGÍAS DE LA INVESTIGACIÓN
MAESTRÍA DE ESTUDIOS CULTURALES
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