Los nuevos retos de las ciencias sociales en la contemporaneidad

Lo digital en la contemporaneidad: etnografías digitales.

«lo digital […] es más que un sustrato, se está convirtiendo en una parte constitutiva de lo que nos hace humanos» (Horst y Miller, 2012: 4).

Etnografía en la era (post)digital: Desafíos y oportunidades


El desarrollo tecnológico y digital padecido en tan poco tiempo ha llevado a que las ciencias sociales comiencen a reflexionar sobre aquellas prácticas, usos y formas de los "nuevos" géneros de comunicación, así como sobre las emergentes formas de organización social y las las estrategias para la construcción de relaciones sociales en el universo electrónico. Además, de fomentar (y reproducir) nuevos fenómenos socio-culturales provocando transformaciones sociales y estéticas que implican cuestiones políticas relacionadas con el poder y las instituciones que las detentan (Saldaña, 2012). Y es allí, en ese espacio que ha sido denominado como "cibercultura" (Bessinger, 1994; Restrepo, 1994) en donde se han trastocado un sinfín de aspectos culturales, teóricos, técnicos, políticos y estéticos y que han ido modificando radicalmente los hábitos comunicativos y con ellos los modelos sociales tradicionales a causa de las diversas tecnologías del software libre y comercial existentes (Kelty, 2008).

Autores como Restrepo (1994), Stone (1992) , Rabinvow (1992), Bessinger (1994), entre otros, señalan que estas relaciones que están mediadas y atravesadas por espacios tecnológicos y digitales, principalmente por espacios como el Internet (con énfasis en los sitios web como Instagram, Twitter, Facebook, LinkedIn, etc.) no son solo generadoras de cultura, sino también reproductores de subjetividades y representaciones sociales en un espacio denominado como cibercultura, el cual está "ubicado" en un espacio virtual (llamémoslo "multisituado") habitado por cibernautas o internautas (García Canclini, 2007) en donde se han ido articulando nuevas estructuras a partir de las experiencias posmodernas, digitales/electrónicas y pos-industriales.

Esto ha dado paso a que se generan desde diversos saberes de las ciencias sociales múltiples acercamientos en donde lo digital ya no es solo un objeto de investigación sino también un espacio propicio para el abordaje, estudio y análisis de lo cultural ofreciendo una renovada mirada sobre aquel trinomio que se presenta entre digitalidad, cultura y sociedad (Pink, Ardèvol y Lanzeni, 2016). Por lo que se podría afirmar que:

(...) los mundos digitales se nos presentan como síntesis, reflejo, extensión o respuesta a las sociedades que los han visto florecer. Lo digital se ha convertido en un locus excepcional para estudiar aspectos distintivos de nuestra contemporaneidad y renovar preguntas fundamentales de la disciplina antropológica. (Estalella, 2018. p. 47)

Por ello, ese trinomio ha planteado a lo largo de las últimas dos décadas toda una serie de desafíos tanto para las disciplinas constituidas en las ciencias sociales (o humanas) como para aquellas técnicas, metodologías e instrumentos de investigación y análisis usadas tradicionalmente para el estudio de lo social y lo cultural, además por un campo en donde se dirimen, se reproducen y se agencian (y articulan) diversas relaciones de poder, en donde se convierte en todo un desafío metodológico su definición y estatus para aquellos que se dedican a reflexionar sobre los campos sociales y culturales.Y es allí mismo, en donde se hace necesario encontrar (o re-formular) ciertas técnica, métodos e instrumentos que permitan acotar y sistematizar (en parte) el problema de lo digital que ya Arturo Escobar (1994) había cartografiado cuando empezó a teorizar el "ciberespacio". Y una de esas prácticas de investigación social  que decidió afrontar ese desafío fue la técnica, género y método etnográfico.  
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EcLEcTIC, (2011) Sin nombre[Ilustración]. Recuperado de: http://eclecticedu.blogspot.com/2011/03/etnografia-digital.html

El encuentro entre la etnografía con el campo digital:

Se debe entender que todo estudio y análisis realizado al campo digital presenta un problema de tres órdenes. Un primer problema está en la misma reflexión que gira en torno al concepto mismo de cibercultura, lo que ha llevado a que se comiencen a generar diversos (y disimiles) re-posicionamientos y discursos para la misma práctica etnográfica virtual en múltiples esquinas epistemológicas y metodológicas. Es más, algunos lo han llamado como ciberetnografía (Escobar,1994), etnografía virtual (Hine, 2000), antropología de los medios (Ardèvol y Vayreda, 2002), etnografía mediada (Beaulieu, 2004) o etnografía de/en/a través de Internet (Beaulieu, 2004) lo que devela esa gran disparidad de criterios en torno a este método/técnica y a su forma de aplicación en el campo de lo digital.

Un segundo problema, que emerge de la imperiosa necesidad de reformular y replantear ciertas metodologías y técnicas tradicionales como es el caso de la etnografía para que de luces sobre aquellas relaciones sociales, operaciones y prácticas culturales mediadas por las nuevas tecnologías y la digitalidad, en donde emergen los siguientes cuestionamientos:


(...) ¿En qué medida lo digital altera las bases epistemológicas de la Etnografía? ¿Con qué premisas epistemológicas se debe abordar el estudio de lo digital? ¿Cómo incluir los dispositivos técnicos en el análisis etnográfico de lo digital? ¿Cuáles son los efectos de la inmaterialidad en el estudio de fenómenos mediados por la tecnología? ¿Cómo se adaptan los instrumentos y técnicas básicas de la Etnografía (entrevista, observación participante, etc.) en el estudio de lo digital? (...) (Mosquera, 2008, p. 541)

Y un tercer problema que se establece en el reconocimiento del trinomio digitalidad, cultura y sociedad y no solo solo el ejercicio práctico del trabajo de campo, sino en el cómo se deben describir esos encuentros.

(...) el desafío que encontramos al investigar los mundos digitales no es únicamente práctico sino descriptivo: lo que está en juego no es solo cómo debemos proceder para hacer una etnografía de determinadas formas de alteridad, sino cómo describimos posteriormente esas etnografías. (Estalella, 2018, p. 48) 

Pero a pesar de todos estos problemas presentados en aquella implementación de técnicas y métodos tradicionales para el estudio de esas nuevas dimensiones virtuales, también es necesario sacar a la luz ciertos beneficios que se generan con la adaptación del método etnográfico para estos fines. El primero de todos es el concepto de "simetría" que se comienza a establecer en la exploración etnográfica, pues el investigador social tendrá que emplear y usar las mismas prácticas, maneras y lenguajes que la de sus informantes.

(...) el investigador, al igual que los informantes, debe pasar por un proceso de socialización a partir del extrañamiento y la empatía. Esto lo hace coparticipante e interactuante en el contexto (...) (Infantes, 2006, p. 2).

Este proceso de inmersión se logra por medio de dos dimensiones fundamentales: la interactuación y la socialización con los internautas seleccionados. Es importante aquí recalcar que el análisis tanto en el contexto cultural, social, histórico de los eternautas como del espacio cibercultural de la comunidad en donde se va a realizar el estudio responde a un campo tempo-espacial diferente.

Por consiguiente, cuando se inicia cualquier proceso de intervención etnográfica digital, el punto de partida de todo investigador debe  estar guiadas por las siguientes reflexiones: "¿Cómo delimitar el campo de estudio? Y ¿dónde empieza y dónde termina el contexto de investigación?" (Mosquera, 2008, p. 544 ). La práctica etnográfica digital siempre inicia con un proceso de inmersión en un lugar “concreto” del ciberespacio en donde el cientista social deberá interactúar y socializar con la vida de una comunidad de internautas concreta. 

Al hacer el proceso de inmersión en un entorno digital (en Internet en sitios web como Instagram, Twitter, Facebook, LinkedIn, etc.) el cientista social debe ir sistematizando las impresiones en un cuaderno de campo, donde puede ir reflexionando no solo sobre aquellos nuevos registros de esos fenómenos socio-culturales mediados por los espacios digitales y electrónicos, sino también aquellas  dificultades que pueden ser de naturaleza técnica, estética, política, social, etc.. 

(...) varios estudios han utilizado el método etnográfico como estrategia de investigación para estudiar temas como la identidad y la sociabilidad en línea, el establecimiento de categorías online, reglas de comportamiento, resolución de conflictos, sentimiento de pertenencia al grupo, etc..(...) (Mosquera, 2008, p.545)


Bibliografía:

Ardèvol, E. y Vayreda, A. (2002). La mediación tecnológica en la práctica etnográfica.
Universitat Oberta de Cataluña, Barcelona.

Beaulieu, A. (2004). Mediating Ethnography: objectivity and making of ethnographies
of the Internet. Social Epistemology, Rotterdam

Bessinger, K. (1993). Virtual Communities, Post-organic Anthropology, and the new Social Relations of Cyberspace. Northampton, Massachusetts: Departamento de Antropología, Smith College.

Escobar, A. (1994). "Welcome to Cyberia. Notes on the Anthropology of Cybeculture" En Current
Anthropology, 35(3): 211-223.

Estalella, A. (2018) “Etnografías de lo digital: Remediaciones y recursividad del método antropológico”. En Revista de Antropología Iberoamericana. 1 (13): 45-68

García Canclini, N. (2007) Lectores, espectadores e internautas. Barcelona, España: Gedisa Editorial. 

Hine, C. (2000). Etnografía virtual. Universitat Oberta de Cataluña, Barcelona.

Horst, H. y Miller, D. (Eds.) (2012). Digital Anthropology. Oxford: Berg Publishers.

Infantes, A. (2006). Nuevas etnografías y ciberespacio. Monografía del Observatorio de la Cibersociedad, junio de 2007. Disponible en: http://www. wikilearning.com nuevas_etnografias_y_ciberespacio-wkc-20269.htm

Kelty, C. (2008). Two Bits. The Cultural Significance of Free Software. Durham: Duke
University Press.

Mosquera, M. A. (2008) "De la Etnografía antropológica a la Etnografía virtual..." En  FERMENTUM, 18 (53): 532-549

Pink, S.; Ardèvol, E. y Lanzeni, D. (2016). Digital Materialities. Design and Anthropology.
London: Bloomsbory.

Rabinow, P. (1992). “Severing the Ties: Fragmentation and Dignity in Late Modernity” . En D. Hess & L. Layne (Eds.), Knowledge and Society: The Anthropology of Science and Technology, vol. 9. Greenwich: JAI Press.

Saldaña. A. (2012) “Interactividad y escritura hipertextual”. En Castilla. Estudios de Literatura, Vol. 3, pp. 365-384

Stone, A.R. (1992) “Virtual Systems”. En J. Crary & S. Kwinter (Eds.), Incorporations. New York: Zone Books.

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