Análisis del discurso




MARTES, 22 DE OCTUBRE DE 2019








Es probable que si en este momento piensas en categorías como: “negro”, “indio”, “gordo”, “loco”, “madre”, ciertas imágenes vengan a tu cabeza al punto de que puedas hacer pequeñas descripciones al respecto de algunas características de una persona que las “represente”. Por ejemplo, ¿podrías decir algo sobre esta madre?



En efecto, los patrones de discurso en una sociedad crean imágenes de seres humanos divididos por categorías que suelen configurar retratos degradantes (Parker, 2005) y son repetidos en el día a día a través de diferentes formas de texto (pautas publicitarias, noticias, informes de salud, conversaciones). A partir de este uso cotidiano, llegamos a asumir las categorías como verdades que representan lo que somos y lo que los demás son (Berman et al, 1996 en  (Parker, 2005).

Si bien gran parte del reconocimiento de la reproducción ideológica suele asignarse a una dimensión de creación macro-social (Foucault en (McNamee, 2017), esta no puede entenderse de forma independiente de un colectivo de relaciones micro-sociales, en que cada una de nuestras conversaciones cotidianas accede o se niega a reproducir dimensiones ideológicas.

En este sentido, el discurso representa la organización del lenguaje en ciertos tipos de vínculo social - siendo la materia de la ideología  (Parker, 2005) - y requiere de nuestra activa participación colectiva para su mantenimiento (McNamee, 2017). De ahí que el análisis del discurso resulte en una poderosa herramienta para evidenciar “cómo usamos” a la vez que “somos usados” por el lenguaje, en una invitación a la reflexión sobre nuestro posicionamiento en las relaciones de poder como “sujetos” de diferentes tipos de lenguaje (David, 2000 en (Parker, 2005).

Así pues, el análisis del discurso puede ser útil para iluminar cómo el lenguaje mantiene ciertas relaciones de poder en lugar de desafiarlas (Parker, 2005) y así abrir un camino para cuestionar y resistir esas imágenes (Willig, 1999 en  (Parker, 2005).





  1. Multiplicidad de voces en el lenguaje: Estar atento a cómo estamos hechos para encajar en ciertas categorías, cómo estas nos marcan como “diferentes” y cómo funcionan las contradicciones dentro y entre categorías.
  2. Semiótica: Al mismo tiempo que formamos activamente oraciones y giros en una conversación, también usamos palabras y frases cuyos significados no controlamos por completo.
  3. Resistencia: Las formas dominantes de identidad cultural son mantenidas por las formas banales en que las categorías se repiten en el día a día.
  4. El discurso como cadena de palabras e imágenes: Al organizar el lenguaje en ciertos tipos de “vínculo social”, el discurso propone la inclusión ciertos tipos de personas mientras excluye otros, pudiendo actuar tanto a favor como en contra de ciertas relaciones de poder.






¿Por qué es interesante el texto?
¿Qué sabemos acerca del material del que está construido?
¿Cuales podrían ser los efectos de lecturas diferentes del texto?
¿De qué manera el texto se ajusta o desafía los patrones de poder?




A pesar de que no existe una única forma de analizar un discurso - dado que el lenguaje y la episteme del investigador guían en gran medida el abordaje - tomaremos la propuesta de (Parker, 2005) para discursos ready-made. Cada paso será ejemplificado a partir de un segmento (1:10-1:40) del siguiente anuncio comercial "Rewind the future", propiedad del Children's Healthcare of Atlanta. Para ello se tomará como clave discursiva “el rol de la madre (mujer) en el desarrollo de infarto en su hijo (hombre)”. Se recomienda ver toda la pieza como parte del contexto discursivo. 


Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future






1:10-1:40: En la cocina del hogar, el hijo (hombre, blanco, clase media), siendo un bebé llora y grita mientras expulsa el biberón y manotea enérgicamente sobre una mesa para comida de bebé. Su madre (mujer, blanca, clase media) lo acude y saca una caja de cartón con estrellas de colores y caritas felices donde se lee “fun meal”. En la siguiente escena aparece la madre poniendo con su mano papas fritas directamente en la boca de su bebé. Una mujer (blanca) que aparece a su lado dice “no puedo creer que le des papas fritas” a lo que la madre responde entre-dientes: “lo sé, es la única cosa que hace que se calle”.

La pantalla se oscurece, se retoma la escena inicial en que sólo se escucha el pitido del latido cardíaco en la sala de urgencias con un lettering: “No necesita verse así”. “Todavía hay tiempo para revertir los malos hábitos alimenticios que nuestros niños llevan a la adultez”.


Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future




Los discursos referentes a los “malos” hábitos de alimentación – que incluyen repetitivas alusiones a comida denominada “chatarra” - en virtud de su correspondencia con un modelo biomédico neoliberal, centralizan su atención en la responsabilidad individual. Para la incidencia infantil, el discurso se traslada a los cuidadores, particularmente a la madre, quien, en el sistema capitalista, se encarga del hogar y el cuidado de los hijos. En todos los casos, la masificación de los discursos busca generar indignación para que se ejerza presión social a través de estigma y discriminación. Esas formas sociales de opresión se acompañan con retóricas que relacionan la "irresponsabilidad" con un alto costo social y económico compartido, a partir de lo cual, se configura un juicio moral (Crawford, 1980).


Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future


  • Cocina: Lugar del hogar donde la madre – responsable por “escoger” la alimentación - suministra la comida a su hijo. Los “malos” hábitos se producen en la infancia, en el hogar.
  • Mesa de bebé: Crea el contexto temporal. Se trata de un bebé, incapaz de ejercer como agente “racional”, por lo que su madre asume la responsabilidad de “escoger” su alimentación.
  • Fun meal: Referencia a “happy meal”, comida “chatarra” atractiva para niños.
  • Papas fritas: “Mal” hábito que perdurará toda la vida, “elección” de la madre sin agencia del bebé.
Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future






  • Cocina del “hogar” – madre: La madre es responsable por los “malos” hábitos porque es quien está en el hogar cuidando de su hijo.
  • Madre – caja/papas fritas: Herramienta que la madre usa para callar al bebé en lugar de ejercer una función responsable de cuidado “como debe ser”.
  • Madre – otra mujer: Revela la “negligencia” de la madre y su contradicción al afirmar “lo sé” - expresando que sabe que las papas fritas no son lo que debería darle a su hijo - pero aún así lo hace. Hace explícito el interés de la madre por callar al bebé.
  • Madre – bebé: La madre introduce con sus propias manos las papas fritas en la boca del bebé para que se calle, acentuando la falta de agencia del bebé.

Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future



  • Madre: Revela la “irresponsabilidad” al ser un agente “racional” que aún sabiendo que una conducta es reprochable, la ejerce para que su hijo se calle.
  • Hijo: Representa la vulnerabilidad de un agente incapaz de ejercer decisiones “racionales”, resultando en una víctima de la negligencia materna.
  • Mujer: Representa el tercero que debe intervenir para cuestionar a la madre irresponsable en la evidencia del descuido de su hijo.


Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future




  • Madre: “Tengo que encargarme sola de él y no se calla”.
  • Mujer: “Eres una mala madre”. “La negligencia es abuso infantil”. “Debería sentirse culpable y avergonzada”.




La madre tiene la agencia y por lo tanto, el poder y la responsabilidad para “escoger” la alimentación adecuada para su hijo. El bebé, al no poder ejercer agencia, queda sometido - y es por tanto víctima - de una negligente acción materna que sólo busca silenciarlo. La mujer ejerce un poder al cuestionar y dejar en evidencia la conducta reprochable de la madre haciendo las veces de un “Estado” o una “sociedad disciplinaria”.




Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future

La incapacidad de la madre para ejercer un comportamiento “racional” sobre su hijo vulnerable requiere de la intervención de un tercero que garantice la seguridad del niño sin poner en entredicho la “libertad de elección” de la madre, es decir, sin imposición directa (para ser coherente con una apuesta liberal). De ahí que la mujer que aparece junto a la madre pueda representar tanto una intervención estatal, como de una sociedad “vigilante”.



La madre ejerce su voluntad sobre su hijo con un fin estrictamente egoísta (que se calle).



“Madre” se refiere tanto a “cuidador”, alguien con la agencia y responsabilidad para hacer elecciones adecuadas para su bebé, como “negligente” que no procura el bienestar de su hijo ni asume la responsabilidad por su seguridad.



Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future




 Madres, padres, vecinos, profesores, profesionales de salud, hacedores de política pública, académicos.





  • Responsabilidad individual neoliberal: Los “malos” hábitos son atribuidos a un individuo incapaz de autocontrolarse. En el caso de los niños, que se asumen carentes de agencia “racional”, los padres son asumidos responsables. Parker (2010) y Han (2014) señalan cómo la atribución de responsabilidades al individuo evita el cuestionamiento y la insurrección sobre el sistema (Parker, 2010) (Han, 2014). En este sentido, la atribución de responsabilidad a la madre por la elección alimentaria oscurece las condiciones estructurales que limitan el ejercicio "libre" de tales elecciones. p.ej: sistemas de opresión que mantienen a la mujer como responsable del hogar, disponibilidad de mejores opciones alimentarias de costo equivalente, ligadas a concesiones gubernamentales a las empresas alimentarias. 
  • Salud: Posiciona a los padres, y específicamente a las madres, como responsables de controlar la alimentación y el peso corporal de sus hijos (Lupton, 2013). La apuesta por la producción de una sociedad de rendimiento pasa del sistema al hogar (o el individuo).
  • Familia “normal”: El ejemplo dibuja una familia funcional al capitalismo: heteronormativa, biparental, blanca, clase media.
  • Maternidad: La madre de un adulto con “malos” hábitos es negligente, irresponsable y permisiva (Lupton, 2013) y debe ser estigmatizada por llevar a su hijo al infarto. Es una “mala” madre.
  • Rol de género: Asignación del hogar a la mujer, mientras el padre (hombre) se muestra ocupado y ausente. Dado que el desgaste de asumir el hogar usualmente no es asumido como un trabajo, profundiza la responsabilidad y culpa de la madre que “no hace nada más”. Adicionalmente, el carácter permisivo de la madre (mujer) contrasta con un padre (hombre) que dice enérgicamente a su hijo “no puedes hacer esto” (sacando unos dulces de su cajón) denotando que este sí quiere ejercer influencia "positiva" sobre su hijo. 

Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future

  • Estereotipo de “gordo”: Cuando el gordo se hace adulto - y es capaz de hacerse cargo de sí mismo - se evidencia como alguien sin autocontrol, que esconde dulces (porque sabe que está mal, pero lo hace), consume grandes cantidades de comida “chatarra” y es adicto a los videojuegos y la televisión.
  • La elección como algo “libre”: La retórica liberal omite que la “elección” se encuentra supeditada a la oferta disponible en el mercado y a las predeterminaciones que impone el propio sistema (Han, 2014).
  • Los límites de la “libertad”: La “irresponsabilidad” de la madre, al ser entendida como negligencia, se categoriza como “abuso infantil” (Lupton, 2013), por lo que la gordura de los niños pasa de ser “medicalizada” a ser “penalizada”, cambiando la institución, manteniendo el ejercicio de control. 

Tomado de: [Strong4life. Children's Healthcare of Atlanta]. (Consultado: 17/10/2019). Rewind the future. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.strong4life.com/en/pages/healthy-eating/videos/rewind-the-future









Recuerda que este es sólo un ejercicio y una posible lectura. El análisis del discurso siempre es una invitación abierta a cuestionarnos acerca de nuestro posicionamiento en el mundo, de lo que asumimos como verdad y de las maneras en que esto nos define y perfila nuestras relaciones con otros. 



Gergen, K. (2007). Las consecuencias culturales del discurso del déficit. En K. Gergen, & t. y. compiladoras:, Construccionismo social, aportes para el debate y la práctica. Bogotá, Colombia: CESO, Ediciones Uniandes.
McNamee, S. (2017). Far from “Anything Goes”: Ethics as Communally Constructed. Journal of Constructivist Psychology, 0(0), 1-8.
Parker, I. (2010). La psicología como ideología: contra la disciplina. Madrid: Catarata.
Crawford, R. (1980). Healthism and the medicalization of everyday life. International Journal of Health Services, 365-388.
Han, B.-C. (2014). Psicopolítica: Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Barcelona: Herder.
Lupton, D. (2013). Fat. New York: Routledge.

Parker, I. (2005). Discourse. En I. Parker, Qualitative Psychology: Introducing Radical Research (págs. 88-104). Maidenhead, Berkshire England : Open University Press.

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